El fin de un ciclo…

 “No recibimos sabiduría; debemos descubrirla por nosotros mismos, luego de recorrer una travesía que nadie más puede recorrer por nosotros” dice Marcel Proust.

Todo lo que inicia, un día termina, y aunque a veces los finales no se eligen, cuando se comienza un proyecto, se está dispuesto a cerrar el ciclo del mismo.

Alguien Te Escucha, fue para mí más que sólo un programa de radio. Ha sido un capítulo en mi vida que guardo como tesoro vivo en mi corazón, pues al escuchar cada semana a expertos en la salud mental y emocional, su contribución fue más grande que la de sólo tener el rol de conductora. Tuvo un tiempo definido en la radio de la Comarca Lagunera, más estoy segura que perdurará en quienes compartieron su sabiduría, en aquellos que supieron escuchar para aprender y por supuesto en mi ser con todas sus enseñanzas, abriendo mis sentidos y  sensibilizándome a esos temas que llevamos en lo más íntimo y profundo como personas; los que nos inquietan o los que nos impulsan a ser mejores. Alguien Te Escucha, dio pie a búsquedas personales y un crecimiento propio, y aprendí a tomar el micrófono desde lo más ético y profesional para compartir responsablemente todo lo relacionado a nuestra salud mental y emocional.

Este momento obviamente mueve mi piso y es conmovedor; y tambien viene lleno de la suma de recuerdos, que como experiencias, se quedan en mis memorias, los nervios de los primeros programas, la evolución de un sinfín de padecimientos o trastornos que incluso hoy cambiaron de nombre, ¡hasta una pandemia y la ola que trajo con ella se compartió desde estos micrófonos! Además de gratitud por los momentos compartidos que me llevaron a formar lazos de amistad que valoro profundamente, con cada invitado que compartió con gusto y corazón todo lo que saben, para hacernos sentir mejor.

Me siento gradecida también con C.P. Luis de la Rosa Montellano, quien siempre creyó en este proyecto, mostrándose sensible  hacia los temas de la salud mental y emocional,  al personal de Grupo Radio Estéreo Mayrán y a EXA Torreón en esta última etapa, así como con cada radioescucha, que junto a mí, aprendió en cada emisión radiofónica, durante casi 17 años de transmisión ininterrumpida.

Hay capítulos que no se cierran, sino que continúan y, este en particular, forma parte ya de un proceso personal y significativo de sentido de vida, que cada día me hace tener más certeza de continuar en un vida llena de ENCUENTROS con personas, que a través de las palabras, y a veces sin saberlo, han dado luz, alivio o esperanza, a quienes les escuchan del otro lado del micrófono.

La posibilidad de seguirnos encontrando seguirá latente, por hoy ¡Gracias, gracias, gracias!