RECONCILIATE CON EL DINERO

 ¿Cuántas veces te has encontrado en la situación de que no hay suficientes ingresos en tu vida?

¿Que sientes que no te alcanza el dinero, que no fluye como tu quisieras?

Y es que no se trata solo de no gastar más de lo que se ingresa, y que te quiebres la cabeza de qué más hacer y que llegues a la desesperación.

Hoy te quiero hablar de algo que viví y que me cambió la vida con respecto a mi abundancia y sobre todo con mi relación con el dinero.

El año pasado, que empezó la pandemia, fue un año sumamente nuevo y complicado para mí, tuve que cerrar algunos negocios temporalmente, me llené de estrés y el principal era la fuente de ingresos.

No sabía como y de dónde ingresar más dinero, sentía que no me alcanzaba, que todo era una carga y que en relación esfuerzo=dinero era demasiado mi esfuerzo a cambio de los ingresos que generaba.

Fue un año de mucho aprendizaje, de cerrar puertas para que otras se abrieran y no, no fue algo rápido, parte de la solución la encontré un año después de mi principal estrés.

Yo pensé que debería de ocurrir más rápido, pero no era así, no fue así porque mi sistema de creencias y fidelidades estaban mal alineadas, no pensé que parte de la solución a generar más ingresos estuviera ahí.

¿Qué fue lo que hice?

Primero invertí en mí, sí, no sé de dónde salió el dinero pero lo invertí en mi autoconocimiento, en mis disciplinas de aprendizajes y en uno de ellos encontré la solución.

Yo no sabía que la relación con mi madre definía parte de cómo yo estaba relacionada con el dinero, les confieso que el año pasado tuve una relación complicada con mi madre; en cuánto supe que tenía que alinear mi relación con ella desde el perdón radical, hasta el hacer consciencia de que ella es la “grande”, la sabia, la de la experiencia, la del amor, yo soy la pequeña, la de el irle aprendiendo, de tener humildad ante su sabiduría y lo principal: no juzgarla.

 

Aquí te dejo una perlita grande de información para que tu éxito profesional y abundancia económica cambie a positivo, no juzgues a tus padres.