CINECOMENTARIO FILMANÍA

EL IRLANDÉS: LEGADO DE VIOLENCIA

Por Héctor Becerra Delgado

Filadelfia, años 50. Frank Sheeran (Robert De Niro) trabaja para una empresa local como repartidor de carne. Tras conocer a un mafioso local, le hace ventas clandestinas para obtener dinero adicional. Cuando su compañía lo acusa de robo, Frank es representado por el abogado Bill Bufalino (Ray Romano) quien, impresionado por su lealtad, lo recomienda con su primo Russell (Joe Pesci), líder de una poderosa familia criminal. Frank se gana la confianza de la mafia y pasa de repartir sobornos y colectar pagos a ejecutar a los enemigos de sus empleadores. Russell presenta a Frank con Jimmy Hoffa (Al Pacino), jefe del sindicato de transportistas más grande de EUA. ¿Qué le espera a Frank?

ESCUCHÉ QUE PINTAS CASAS

En 2004 se publicó el libro biográfico I Heard You Paint Houses, del investigador norteamericano Charles Brandt. La historia real de Frank Sheeran (1920-2003) impresionó a Robert De Niro, quien de inmediato buscó la manera de realizar una película acerca de este enigmático personaje. Aunque el director Martin Scorsese se comprometió con el proyecto, varios imprevistos retrasaron su realización. En 2019 se estrenó El irlandés (The Irishman), cinta coproducida por Netflix para su plataforma de streaming, pero que pasará por unos cuantos cines y festivales para poder competir por el Oscar y otros premios (El mismo patrón que en 2018 siguió Roma, de Alfonso Cuarón).

IN THE STILL OF THE NIGHT

El irlandés son 209 minutos que conjuntan grandes actuaciones de Robert De Niro, Joe Pesci y Al Pacino al frente de un elenco impecable. El libreto de Steven Zaillian es sobrio y sin notas falsas. Scorsese, veterano narrador de historias de mafiosos, añade elementos reflexivos acerca de la amistad y la lealtad en una biografía que explora múltiples temas. La violencia es sórdida, pero exenta de glamour. Frank es el hilo conductor con el que se exploran décadas de relaciones entre mafia, empresarios y políticos. Su hija Peggy (Anna Paquin) es la conciencia del filme: a través de su mirada se muestran los estragos individuales y familiares de una vida consagrada a la violencia.

CONCLUSIÓN

The Irishman muestra a Scorsese en pleno dominio de su arte narrativo, adentrándose una vez más en temas que le apasionan y sin perder de vista que el eje central es Frank, de raíces irlandesas, dispuesto a todo para mantener a su familia. Con la participación de veteranos colaboradores de Scorsese -el actor Harvey Keitel, el músico Robbie Robertson, la editora Thelma Schoonmaker- y la cinematografía del mexicano Rodrigo Prieto, el director genera una obra de atmósfera fúnebre donde la muerte se presenta en varias versiones: inmediata y violenta, lenta e inexorable. El final de El irlandés deja -literalmente- la puerta abierta para reflexionar acerca de nuestras decisiones.