FELICIDAD… ¿DONDE ESTÁS?

La felicidad ha sido un tema muy popular, muy estudiado, inclusive muy idealizado como un deseo o una meta personal. Podemos perdernos en las supuestas condiciones de lo que se necesita para ser feliz, convirtiéndose la felicidad en una búsqueda permanente de algo que se vuelve una utopía.

Tendríamos que empezar por descifrar el concepto de lo que es felicidad, y de ahí cada persona tendrá una respuesta de acuerdo a su percepción, a su historia, a sus conocimientos, a sus experiencias, encontrando muchas formas de explicar la felicidad desde la mente, pero, ¿la mente puede entender realmente lo que es ser feliz? O tal vez podemos ir a otro lugar más profundo donde no hay conceptos, ni ideas, ni razones… un lugar dónde sólo se siente, sólo se observa, sólo se vive una experiencia, sin juicios: ese lugar está en tu interior.

Cuando te animas a sentir profundamente lo que estás sintiendo ahora, prestando atención a tus sensaciones del cuerpo, a tus movimientos emocionales, observando tus pensamientos como olas a la orilla del mar, puede ocurrir que lo que sientas no sea agradable, no sea placentero, por el contrario, puede ser un tiempo de mucho dolor, de desagrado, de incomodidad, pero ahí también se encuentra la felicidad.

Cómo es posible sentirme triste, con rabia, llena de miedo y aún así ser feliz? Cuando vas a tu corazón solamente a sentir descubres que la felicidad NO es un estado de ánimo, ni una experiencia concreta, ni un escenario específico. La felicidad es una característica de tu SER, de tu esencia, de tu espíritu. Eres feliz porque ERES, porque existes, porque tienes la capacidad de aceptar todo lo que sucede en este instante como una experiencia perfecta, con todo lo agradable y desagradable, con la alegría y con la tristeza, con la rabia y con el gozo, con la compañía y con la soledad.

Ser feliz es una decisión de tu mente consciente de mirar cada experiencia sin juicio, ni buena ni mala, pero llena de aprendizaje. Ser feliz ocurre a cada instante cuando eliges estar presente, aquí y ahora, atento a lo que está ocurriendo, con tus 5 sentidos, conectando tu energía interna con la energía de externa, eligiendo cada momento conectar con la vida, con todos sus movimientos, a veces suaves, a veces bruscos, pero al final de eso se trata la felicidad: de estar vivo y estar en paz con la vida, tal y como ocurre, amándola, amándote, agradeciendo todo, absolutamente todo.

SIEMPRE ESTÁ BIEN SENTIR LO QUE SIENTO

Liz Kanno
Especialista en salud y bienestar emocional