In Crescendo

LA GUITARRA: CORAZÓN NORESTENSE DE SALTILLO;
…que late fuerte en el Festival Internacional de la Guitarra de México

Yo camino por el mundo. Soy pobre. No tengo nada.
Sólo un corazón templado, y una pasión: la guitarra.
H. R. Atahualpa Yupanqui

Quizá fue el clima, benévolo pero inquieto, lo que sembró en los Saltillenses un carácter despreocupado y consecuente. Quizá fue su mezcla de sangres, la que los hizo mestizos de una nueva casta, que goza lo mejor de dos mundos, uno eurocentrista y el otro, novohispano.
Quizá fueron sus héroes, sus líderes, sus poetas, los que convirtieron esta ciudad en constante protagonista de la historia… Y quizá fue la guitarra -sí, la guitarra- la que la mantuvo con cierta inocencia de pueblo, noble y generosa; como para mantenerse enamorada y, con amor, hacer todo lo que hacen.
Con 440 años, Saltillo es, junto a sus contemporáneas (Monterrey, Monclova, Zacatecas, Durango, entre otras) una ciudad que vio nacer las que hoy son tradiciones centenarias; y que distinguen, a grado de estereotipo la identidad del mexicano norteño. El sarape, el pan de pulque, la tortilla de harina, la tradición charra que se funde con lo cowboy, y sin duda, la guitarra valenciana, que vino a darle un corazón al espíritu de la música norteña.
Desde que me mudé a vivir a Saltillo, hace siete años, observo con interés cómo es la gente de acá y, aunque es notable que la guitarra es un símbolo subvalorado en el imaginario colectivo saltillense, el instrumento es más representativo del cómo son y de sus gustos que muchas otras imposiciones culturales y comerciales.
Dudo que haya un hogar saltillense que no tenga a la mano una guitarra. En Saltillo se necesita, para poder hacer la vida, tener guitarra. Saber tocarla, o no. Pero que alguien la saque para irse de serenata, de rondallista, de estudiantina, de fara-fara. La guitarra –me atrevo a asegurarlo- es el discreto símbolo que unifica “Lo Saltillense”.
Así, Saltillo celebrará del 7 al 14 de julio de 2018 su XXIII Festival Internacional de la Guitarra de México. Un suceso único al que los Coahuilenses, en especial los de Saltillo, gozan de lo mejor de la interpretación del instrumento.
Asómbrese: Los máximos exponentes de la guitarra clásica a nivel global han pasado por Saltillo a lo largo de veintitrés años, abriendo un portal a la dimensión musical que el uso de la guitarra ha dejado a otros países, a otras culturas. Entonces ¿qué es y en qué consiste el FIGM?
El FIGM ofrece, intensivamente, conferencias, talleres, clases magistrales y clínicas de guitarra, conciertos, recitales y, además, es sede del VII Concurso Nacional de Guitarra de México, que como cada año recibe a las nuevas promesas, desatacados intérpretes del instrumento. Es organizado por el guitarrista coahuilense Martín Madrigal y apoyado por instituciones como la Secretaría de Cultura del Estado.
Este año, el festival iniciará con un concierto inaugural para guitarra y orquesta, presentando a los virtuosos Kazuhito Yamashita (Japón) y Ángel Romero (España-USA), como solistas; bajo la dirección de Natanael Espinoza (México), director Orquesta Filarmónica del Desierto, la OFDC.
A lo largo del festival podremos disfrutar de los recitales de Pavel Steidl (República Checa); Sabrina Vlaskalic (Serbia), Zoran Dukic (Croacia), Jorge Caballero (Perú-USA), Antonio Rey y su Gala Flamenca (España-México), este último como concierto de clausura. Los recitales de la final del VII Concurso Nacional de Guitarra y una vez más la OFDC, en concierto con los solistas Ernesto Lunagómez y Juan Carlos Laguna.
Las sedes de estas presentaciones serán el Teatro de la Ciudad Fernando Soler y el Museo de las Aves de México (MUSAVE), y son, créalo o no, de acceso gratuito.